Revista Excelencias Panamá vs. Creative Commons Panamá

CC_Panama

El Instituto Panameño de Derecho y Nuevas Tecnologías (IPANDETEC) representantes de Creative Commons en Panamá envía solicitud de rectificación a la Revista Excelencias Panamá, edición No.5/2015 Mensual, en donde aparece una obra fotográfica de propiedad intelectual de la señorita Mónica Joana Mora Guerra, licenciada bajo las licencias Creative Commons, lo que constituye una violación de la Ley 64 de 10 de octubre de 2012, sobre Derecho de Autor y Derechos Conexos en la República de Panamá.

La señorita Mora autorizo el uso de su obra bajo una licencia que permite a otros remezclar, retocar, y crear a partir de su obra, incluso con fines comerciales, siempre y cuando den crédito y licencien sus nuevas creaciones bajo las mismas condiciones. NINGUNO de esos derechos fueron respetados por la Revista Excelencias Panamá, que expuso esa imagen en la portada del mes de marzo, sin autorización alguna de la señorita Mora y atribuyéndole los derechos de la foto a la ATP (Autoridad de Turismo de Panamá). Igualmente la obra derivada, en este caso la Revista Excelencia del mes de marzo no ha sido licenciada con Creative Commons (algunos derechos reservados) sino bajo el Derecho de Autor (todos los derechos reservados).

Revista Excelencias Panamá

La obra fotográfica en mención corresponde a una máscara de diablico sucio, creada por la señorita Mora, el día 8 de septiembre de 2012 durante un desfile típico en la provincia de Herrera publicada través del sitio de imágenes FLICKR  para compartir parte de su trabajo con la comunidad, pero Revista Excelencias Panamá NO RESPETO la única condición que ella exigía, que era reconocer y atribuir su derecho moral como autora de la obra fotográfica denominada “Diablico”

Mediante nota, nuestra firma de abogados MH Legal IT solicitamos a la Revista Excelencias Panamá que no continúe realizando uso legal de la obra fotográfica “Diablico” retirándolo de la portada de la revista y de circulación de los ejemplares distribuidos en la República de Panamá y en los países donde tengan representación. Pagar una indemnización considerando el precio de la revista por ejemplar y su tiraje, para resarcir los daños y perjuicios de la señorita Mora sino nos veremos en la penosa necesidad de recurrir a la vía legal e interponer las acciones legales y judiciales necesarias ante los órganos correspondientes.

El propósito de dicha nota es garantizar que se respeten los derechos morales y patrimoniales de la creadora y confiamos en que llegaremos a un acuerdo con  la Revista Excelencias Panamá y que respetarán las licencias Creative Commons y su finalidad que es compartir sus obras con el público, mediante estas herramientas legales 100% gratuitas y compatibles con el Derecho de Autor y la Propiedad Intelectual en la República de Panamá.

Licencias Creative Commons, muy pronto en PTY

La conformación del Capítulo de Creative Commons en Panamá supone la unión de dos tipos de activismo: los desarrolladores y programadoras seguidores de la filosofía del software libre y los profesionales del derecho interesados en la protección de los derechos digitales; dicha colaboración encabezada por la Free Libre Open Source Software de Panamá (FLOSSPA) y MH Legal IT, firma boutique internacional especializada en el Derecho de las Nuevas Tecnologías.

 

El camino está avanzado pero lo que falta es muy poco, para convertirnos en los representantes oficiales de Creative Commons para Panamá y mientras tanto necesitaremos del apoyo, difusión y colaboración de todos aquellos que promuevan la cultura y conocimiento libre.

 

Creative Commons es una organización de alcance mundial sin ánimo de lucro que se dedica a facilitar el intercambio y la utilización de obras de otras personas de manera que se respeten las normas de derecho de autor, proporcionando gratuitamente licencias y otros instrumentos jurídicos para que todo el mundo, desde los creadores personales hasta las grandes empresas e instituciones, disponga de una manera sencilla y normalizada de conceder autorizaciones para el ejercicio de los derechos de autor y conseguir el reconocimiento de su labor creativa al tiempo que permiten a otros copiarla, distribuirla y utilizarla para un fin específico.

 

A continuación, mencionamos los tipos de licencias CC más populares.

1. Licencias Atribución (CC BY)
2.  Licencias Atribución-CompartirIgual (CC BY-SA)
3. Licencias Atribución-NoComercial (CC BY-NC) 
4. Licencias Atribución-NoDerivadas (CC BY-ND)

Yo, el software y los programas de ordenador

En los últimos días, mi vida se desarrolla entre una oficina/biblioteca, un ordenador y muchos papers y contenidos sobre los programas de ordenador y/o software. No sé si sea de conocimiento de muchos de mis lectores, pero escribo una investigación “pre-doctoral” que es como he decidido denominarla para no complicar a mis conocidos explicándoles que he sido víctima tanto del alza de las tasas universitarias en España como de la reforma educativa a través del famoso Convenio de Bolonia en Europa.

 

Mi investigación es sobre la protección jurídica del software, analizándolo desde tres perspectivas: 1. Derecho de Autor; 2. Propiedad Industrial, específicamente los modelos de invención (patentes); 3. Medidas Tecnológicas de Protección. Por lo tanto reviso diariamente mis redes sociales y el Internet para saber que novedades surgen al respecto y si no han cambiado el anteproyecto de LPI (Ley de Propiedad Intelectual en España) y tenga que darle un giro a mi presentación a escasos 5 días de la misma.

 

De esta manera, ha llegado a mis manos, este interesante artículo sobre “Los Contratos de Distribución de Software” que a simple vista pueda que no tenga ningún tipo de relación con los puntos a analizar en mi investigación; pero curiosamente mi querida tutora (porque es un amor de persona, veamos como me trata el martes, jejeje) me ha sugerido incorporar algo sobre este tema.

 

Agradezco al amigo y colega Carlos Guerrero por sus aportes tan atinados y precisos en momentos como este y les comparto un poco sobre lo que escribió en su Blog: http://www.carlosguerrero.es el día de ayer, sobre la temática antes mencionada.

 

Derechos de autor en los contratos de distribución de software

De la complejidad del clausulado del contrato de distribución de software voy a escribir sobre las cláusulas  que tienen relación con la titularidad de los derechos de autor.

Dos son los elementos que más hay que tener en cuenta en la redacción de un contrato de distribución de software:

Es necesario anticipar conflictos y prever la titularidad de los derechos de autor, por ejemplo en las adaptaciones y las creaciones con autonomía propia que nacen de los distribuidores de valor añadido o de los localizadores (traducciones) deben incluirse en el contrato.Y en segundo lugar,   también es clave  proteger el uso del know how y de las marcas.

Además de estos elementos a tener en cuenta, en un contrato de distribución de software se considerarán también  aspectos como el objeto, el ámbito territorial, descripción de los servicios de distribución, exclusividad, cláusulas de licencia de uso estándar, entre otras muchas cláusulas que se deben incluir en este tipo de contratos.

Protección del Software a través de los Entornos Cloud Computing

1)     la idea de la nube computacional no es realmente nueva como todos piensan, se ha venido estudiando, investigando y desarrollando sobre ella desde hace años, ya que se utiliza a través de la famosa red: Internet.

 

El término “en la nube” está muy presente en la conversación actual de la tecnología. Lo que llamamos “nube” es un conjunto de recursos informáticos que son puestos a disposición bajo demanda y su aprovechamiento es tan similar como a los servicios públicos en donde se paga en función de los que se usa.[1]

 

El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de los Estados Unidos de América [National Institute of Standars and Technology (NIST, por sus siglas en inglés)] define el cómputo en la nube como: “un modelo que permite el acceso ubicuo, conveniente y bajo demanda de red a un conjunto de recursos informáticos configurables, que puedan ser rápidamente proveídos con esfuerzos mínimos de administración o interacción con el proveedor de servicios

 

La Cloud Security Alliance define al cómputo en la nube como: “modelo a la carta de asignación y el consumo de computación. La nube describe el uso de una serie de servicios, aplicaciones, información e infraestructura compuesta por reservas de recursos de computación, redes, información y almacenamiento. Estos componentes pueden orquestarse, abastecerse, implementarse y desmantelarse rápidamente, y escalarse en función de las dimensiones para ofrecer unos servicios de tipo utilidad.[2]

 

El cómputo en la nube es más que una tecnología absoluta o total por sí misma; es decir, se trata más de un modelo de servicios de las Tecnología de la Información y Comunicación (TICs) para el acceso, la asignación, el control y la optimización de los recursos, entendida como una puesta a disposición de recursos para el disfrute del usuario en diversas modalidades de servicio e implementación.[3]

 

En cuanto a los modelos de cómputo en la nube conforme a la prestación del servicio podemos destacar:

a)     Plataforma como servicio: en la cual el usuario puede desplegar en la nube aplicaciones adquiridas o creadas por el mismo usuario.

Infraestructura como servicio: la nube ofrece al usuario capacidad de procesamiento, almacenamiento, redes o ejecución de sistemas operativos y aplicaciones.

b)     Infraestructura como servicio: la nube ofrece al usuario capacidad de procesamiento, almacenamiento, redes o ejecución de sistemas operativos y aplicaciones.

Software como servicio: el usuario utiliza aplicaciones del proveedor que se ejecutan en la nube.

c)     Software como servicio: el usuario utiliza aplicaciones del proveedor que se ejecutan en la nube.

En el software como servicio, la capacidad proporcionada al consumidor consiste en utilizar las aplicaciones del proveedor que se ejecutan en una infraestructura de la nueve. Puede accederse a las aplicaciones desde varios dispositivos del cliente a través de una interfaz de cliente ligero como un navegador de Internet. El consumidor no gestiona la infraestructura de nube subyacente que incluye la red, servidores, sistemas operativos, almacenamiento o incluso capacidades de aplicaciones individuales, con la posible excepción de unos parámetros de configuración de la aplicación específica del usuario.[4]

 

La protección jurídica del software en los entornos cloud, nace de la preocupación de los actuales impulsores de las reformas de la LPI, los cuales tienden a promover el aseguramiento de una adecuada protección de los programas de ordenador para impedir su copia ilícita o comúnmente denominada “piratería”.

 

Las estrategias de los fabricantes de software comercial orientadas al cloud computing siguen estando basadas en la concesión de licencias de dichos programas de ordenador.

 

Las actuales iniciativas de mejora legislativa encaran de forma correcta el problema de la protección jurídica del software en los entornos cloud.

En el actual anteproyecto de nuevo Código Penal, el delito contra la propiedad intelectual incluye elementos suficientes para combatir con éxito este tipo de piratería, dado que “facilitar acceso de forma no autorizada” se considera actividad punible, y porque cualquier beneficio de este tipo de actividad licita, sea directo o indirecto, es suficiente para su persecución penal.

 

Sin embargo, en la propuesta de reforma de la LPI no presta atención a este fenómeno, Dad que no está claro que el éxito de la persecución de este tipo de piratería, en el ramo civil, quede garantizado con el actual texto legal, sería aconsejable despejar cualquier duda introduciendo la actividad de facilitar el acceso de forma no autorizada a programas de ordenador como un nuevo tipo de infraccion.

 

Quienes se encargan de la modificación del Código Penal, materializan claramente como las leyes pueden adaptarse adecuadamente al desarrollo tecnológico y a las nuevas formas de infracción a los derechos de autor.

 

Para incluir, creemos conveniente que aquellos que promueven las reformas tanto del Código Penal como de la LPI aseguren una adecuada protección jurídica del software para evitar la copia ilícita en los entornos cloud computing y así evitar que el mismo se convierta en un fenómeno habitual

 

La naturaleza jurídica de la nube computacional no es estrictamente de prestadora de servicio, sino que comparte elementos preponderantes de licenciamiento común de derechos, en los que la prestación que el usuario recibe del proveedor no consiste propiamente en un servicio, sino en el derecho de uso de determinados programas, aplicaciones o recursos basados en la infraestructura de la red.

 

En conclusión, la naturaleza jurídica del cómputo en la nube implica la concurrencia de múltiples recursos, cuyo aprovechamiento puede efectuarse mediante diversos esquemas de contratación o suscripción, que incluyen licenciamiento de derechos de uso (bienes intangibles), o la adhesión a programas preexistentes o estandarizados; es decir recursos que son hechos accesibles directamente a los usuarios de manera remota, descargados, entregados y prestados a distancia.

 

 

[1] TELLEZ VALDÉZ, Julio. Lex Cloud Computing: Estudio Jurídico del Cómputo en la Nube en México. Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Autónoma de México, 2013. Pág. 4.

[2] Guía para la Seguridad en áreas Críticas de atención en Cloud Computing V.2, de la Cloud Security Alliance. Asociación Española para el Fomento de la Seguridad de la Información. 2009.

[3] PÉREZ-SANZ, Carlos. La Piratería del Software en la Nube. Expansión Jurídica. 10 de octubre de 2013.

La Patentibilidad de los Programas de Ordenador o Software (ii)

Las legislaciones de Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Alemania, coinciden en que todo invento debe presentar tres rasgos para que el creador pueda disfrutar del derecho de patente:

(i) Que la creación sea nueva;

(ii) Que entrañe una actividad inventiva, es decir, que no sea obvia y evidente, y que , por tanto, necesite un cierto esfuerzo intelectual para su concepción;

(iii) Que sea susceptible de aplicación industrial.

 

La OMPI expone las condiciones que una creación ha de cumplir para poder reivindicar su protección a través del derecho de patente: “la invención debe ser nueva, debe significar un paso adelante en la invención y debe aplicarse industrialmente”.

 

Los tratados internaciones, igualmente contemplan la protección de la patente, el Convenio de Paris (1883), Tratado de Cooperación de Patentes de Washington (1970) y su Reglamento (1992), el Acuerdo de la GATT (1994) y el Tratado de Patentes de la OMPI (2000).

 

El Acuerdo de la GATT, es el único de los textos antes mencionados, que se refiere al sujeto, objeto y contenido del derecho de patentes, así como sus condiciones que ha de cumplir un determinado invento para disfrutar de esta protección. El resto de los documentos se limitan a establecer procedimientos para el registro internacional de patentes, así como cuestiones sobre clasificación genérica.

 

Para la doctrina, está exclusión se refiere tan sólo a la consideración del software como elemento único de la patente, y no como parte de una intervención industrial que necesite de un programa informático entre sus elementos, así pues, hay que concluir, que la exclusión de la patentabilidad únicamente debe aplicarse cuando se solicita como patente pura y simplemente un programa de ordenador, pero cuando el programa forme parte, como un elemento más, de la regla técnica que integra la invención, su presencia no debe ser obstáculo para denegar la patente solicitada. En este caso, la concesión de la patente no es otorgada al programa, sino a la combinación de éste con otros elementos”

 

Lo anterior, no impide que sea patentable el software cuando produce efectos técnicos por combinación con otros y cumpla los requisitos para ello. El software no queda protegido por la patente sino en el marco de la invención patentada, al que queda limitado el derecho de exclusiva del titular de la patente sobre el software.

La Patentibilidad de los Programas de Ordenador o Software (i)

En la actualidad, esta materia ha adquirido cierta importancia en muchos países, por el creciente desarrollo tecnológico de nuevos programas operativos y aplicativos, a nivel emprenditorial.

 

Los problemas específicos que suscitan los programas de ordenadores o software nos sitúan ante uno de los temas más debatidos en el panorama del Derecho Informático y que se refiere precisamente a sus distintos medios de protección jurídica.

 

El interés doctrinal por esta materia es muy reciente y a la vez muy acelerado, ya que durante muchos años se infravaloró respecto a la concepción de hardware y la importancia a nivel económica del software y, la posición de las empresas informáticas sobre la importancia del establecimiento de una tutela jurídica para el desarrollo industrial del sector.

 

La Propiedad Industrial permite la obtención de unos derechos de exclusiva sobre determinadas creaciones inmateriales que se protegen como verdaderos derechos de propiedad. Estos derechos permiten a quien los ostenta decidir quién puede usarlos y cómo puede usarlos.

 

La legislación panameña contempla varios tipos de derechos de Propiedad Industrial, los más comunes: Marcas y Nombres Comerciales, signos distintivos que protegen combinaciones gráficas y/o denominativas que ayudan a distinguir en el mercado unos productos o servicios de otros similares ofertados por otros agentes económicos; y las  Patentes y Modelos de Utilidad, que protegen invenciones consistentes en productos y procedimientos susceptibles de reproducción y reiteración con fines industriales. Estos derechos se otorgan mediante un procedimiento por el organismo competente: Dirección General de la Propiedad Industrial (DIGERPI) y la protección que dispensan se extiende a todo el territorio nacional.

 

En Panamá, como en casi todos los países de tendencia germano-románica, el software no es patentable y la protección que le otorga la Ley de Propiedad Intelectual, es de igual forma que a las obras literarias.

 

El rechazo de la protección del software a través del derecho de patentes por textos internacionales se fundamentó en la insuficiencia de medios personales y materiales de las oficinas de patentes para afrontar el examen de las invenciones de software, amén de que esta creación no corresponde estrictamente al concepto de invención, objeto de la patente, como regla para la utilización de las fuerzas de la naturaleza para alcanzar un resultado material.