Apps made in Panamá

Apps Made in Panamá

 

Cada día son más frecuentes los eventos que sobre aplicaciones móviles se realizan en Panamá. El pasado mes de octubre se realizo el PanamApp, primera edición, brindando prioridad a aquellos desarrolladores y programadores en una serie de conferencias en las cuales se exponían sobre las tendencias en apps en nuestro país y sus especificaciones legales y técnicas.

Poco a poco, en Panamá se realizan más aplicaciones móviles, no sólo para uso gubernamental sino también para uso de los particulares, pudiendo encontrar en Play Store y App Store, aplicaciones 100% made in Panamá.

El próximo jueves 26 de noviembre, la Cámara Panameña de Tecnologías de la Información y Telecomunicación (CAPATEC) en el marco de sus desayunos mensuales presentará la conferencia “Tendencias Móviles en Aplicaciones Móviles, Made in Panamá”.

Igualmente, los días 28-30 de noviembre, la asociación Mozila Panamá estará organizando el Mapps2 Hackathon Panamá para promover la generación de soluciones y desafíos relacionados al desarrollo de Mesoamérica a través de herramientas de geoinformación con fuentes y código abierto.

 

Para más información sobre estos eventos pueden revisar sus respectivos sitios web:

www.capatec.org.pa

http://mappshackathon.com/

 

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Yo, el software y los programas de ordenador

En los últimos días, mi vida se desarrolla entre una oficina/biblioteca, un ordenador y muchos papers y contenidos sobre los programas de ordenador y/o software. No sé si sea de conocimiento de muchos de mis lectores, pero escribo una investigación “pre-doctoral” que es como he decidido denominarla para no complicar a mis conocidos explicándoles que he sido víctima tanto del alza de las tasas universitarias en España como de la reforma educativa a través del famoso Convenio de Bolonia en Europa.

 

Mi investigación es sobre la protección jurídica del software, analizándolo desde tres perspectivas: 1. Derecho de Autor; 2. Propiedad Industrial, específicamente los modelos de invención (patentes); 3. Medidas Tecnológicas de Protección. Por lo tanto reviso diariamente mis redes sociales y el Internet para saber que novedades surgen al respecto y si no han cambiado el anteproyecto de LPI (Ley de Propiedad Intelectual en España) y tenga que darle un giro a mi presentación a escasos 5 días de la misma.

 

De esta manera, ha llegado a mis manos, este interesante artículo sobre “Los Contratos de Distribución de Software” que a simple vista pueda que no tenga ningún tipo de relación con los puntos a analizar en mi investigación; pero curiosamente mi querida tutora (porque es un amor de persona, veamos como me trata el martes, jejeje) me ha sugerido incorporar algo sobre este tema.

 

Agradezco al amigo y colega Carlos Guerrero por sus aportes tan atinados y precisos en momentos como este y les comparto un poco sobre lo que escribió en su Blog: http://www.carlosguerrero.es el día de ayer, sobre la temática antes mencionada.

 

Derechos de autor en los contratos de distribución de software

De la complejidad del clausulado del contrato de distribución de software voy a escribir sobre las cláusulas  que tienen relación con la titularidad de los derechos de autor.

Dos son los elementos que más hay que tener en cuenta en la redacción de un contrato de distribución de software:

Es necesario anticipar conflictos y prever la titularidad de los derechos de autor, por ejemplo en las adaptaciones y las creaciones con autonomía propia que nacen de los distribuidores de valor añadido o de los localizadores (traducciones) deben incluirse en el contrato.Y en segundo lugar,   también es clave  proteger el uso del know how y de las marcas.

Además de estos elementos a tener en cuenta, en un contrato de distribución de software se considerarán también  aspectos como el objeto, el ámbito territorial, descripción de los servicios de distribución, exclusividad, cláusulas de licencia de uso estándar, entre otras muchas cláusulas que se deben incluir en este tipo de contratos.

La Patentibilidad de los Programas de Ordenador o Software (ii)

Las legislaciones de Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Alemania, coinciden en que todo invento debe presentar tres rasgos para que el creador pueda disfrutar del derecho de patente:

(i) Que la creación sea nueva;

(ii) Que entrañe una actividad inventiva, es decir, que no sea obvia y evidente, y que , por tanto, necesite un cierto esfuerzo intelectual para su concepción;

(iii) Que sea susceptible de aplicación industrial.

 

La OMPI expone las condiciones que una creación ha de cumplir para poder reivindicar su protección a través del derecho de patente: “la invención debe ser nueva, debe significar un paso adelante en la invención y debe aplicarse industrialmente”.

 

Los tratados internaciones, igualmente contemplan la protección de la patente, el Convenio de Paris (1883), Tratado de Cooperación de Patentes de Washington (1970) y su Reglamento (1992), el Acuerdo de la GATT (1994) y el Tratado de Patentes de la OMPI (2000).

 

El Acuerdo de la GATT, es el único de los textos antes mencionados, que se refiere al sujeto, objeto y contenido del derecho de patentes, así como sus condiciones que ha de cumplir un determinado invento para disfrutar de esta protección. El resto de los documentos se limitan a establecer procedimientos para el registro internacional de patentes, así como cuestiones sobre clasificación genérica.

 

Para la doctrina, está exclusión se refiere tan sólo a la consideración del software como elemento único de la patente, y no como parte de una intervención industrial que necesite de un programa informático entre sus elementos, así pues, hay que concluir, que la exclusión de la patentabilidad únicamente debe aplicarse cuando se solicita como patente pura y simplemente un programa de ordenador, pero cuando el programa forme parte, como un elemento más, de la regla técnica que integra la invención, su presencia no debe ser obstáculo para denegar la patente solicitada. En este caso, la concesión de la patente no es otorgada al programa, sino a la combinación de éste con otros elementos”

 

Lo anterior, no impide que sea patentable el software cuando produce efectos técnicos por combinación con otros y cumpla los requisitos para ello. El software no queda protegido por la patente sino en el marco de la invención patentada, al que queda limitado el derecho de exclusiva del titular de la patente sobre el software.

La Patentibilidad de los Programas de Ordenador o Software (i)

En la actualidad, esta materia ha adquirido cierta importancia en muchos países, por el creciente desarrollo tecnológico de nuevos programas operativos y aplicativos, a nivel emprenditorial.

 

Los problemas específicos que suscitan los programas de ordenadores o software nos sitúan ante uno de los temas más debatidos en el panorama del Derecho Informático y que se refiere precisamente a sus distintos medios de protección jurídica.

 

El interés doctrinal por esta materia es muy reciente y a la vez muy acelerado, ya que durante muchos años se infravaloró respecto a la concepción de hardware y la importancia a nivel económica del software y, la posición de las empresas informáticas sobre la importancia del establecimiento de una tutela jurídica para el desarrollo industrial del sector.

 

La Propiedad Industrial permite la obtención de unos derechos de exclusiva sobre determinadas creaciones inmateriales que se protegen como verdaderos derechos de propiedad. Estos derechos permiten a quien los ostenta decidir quién puede usarlos y cómo puede usarlos.

 

La legislación panameña contempla varios tipos de derechos de Propiedad Industrial, los más comunes: Marcas y Nombres Comerciales, signos distintivos que protegen combinaciones gráficas y/o denominativas que ayudan a distinguir en el mercado unos productos o servicios de otros similares ofertados por otros agentes económicos; y las  Patentes y Modelos de Utilidad, que protegen invenciones consistentes en productos y procedimientos susceptibles de reproducción y reiteración con fines industriales. Estos derechos se otorgan mediante un procedimiento por el organismo competente: Dirección General de la Propiedad Industrial (DIGERPI) y la protección que dispensan se extiende a todo el territorio nacional.

 

En Panamá, como en casi todos los países de tendencia germano-románica, el software no es patentable y la protección que le otorga la Ley de Propiedad Intelectual, es de igual forma que a las obras literarias.

 

El rechazo de la protección del software a través del derecho de patentes por textos internacionales se fundamentó en la insuficiencia de medios personales y materiales de las oficinas de patentes para afrontar el examen de las invenciones de software, amén de que esta creación no corresponde estrictamente al concepto de invención, objeto de la patente, como regla para la utilización de las fuerzas de la naturaleza para alcanzar un resultado material.